Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de febrero de 2012

No a la indolencia

No a la indolencia.
No a dejar que piensen por nosotros.
No a permitir que nos conviertan en esclavos sin voz propia.
No a permitir que pongan un collar alrededor de nuestro cuello.
No somos corderos.
No somos su rebaño.
No necesitamos un perro.

Piensa. Aprende a pensar, aprende a ser tú mismo. Abandona ese miedo atroz a ti mismo, al desconocido que habita en ti. Aprende, conócete, intenta ser mejor cada día, pero sé mejor siendo tú mismo.
Tú no necesitas nadie que piense por ti, tus instintos no son un enemigo, tu yo interior no es alguien a quien amordazar.
No importa si estás equivocado; lo que importa es aprender a distinguir cuándo te equivocas, lo que importa es corregir el error y aprender. Equivocarse es el único camino hacia el conocimiento.
Ahora bien, si permites que te encadenen, que dicten cuándo has de ladrar y cuándo has de maullar, nunca alcanzarás el conocimiento, nunca serás nada. No podemos confundir tomar a alguien como modelo, tener maestros, con tomar a alguien como amo, como dueño y señor. Los seres humanos vivimos para complementarnos, no para ser sometidos a otros seres humanos.

Por todo esto digo NO. No a este sistema caduco, no a su percepción de que pueden hacer lo que quieran, no a la manipulación mediática, no a la comodidad que supone dejar que tomen las decisiones por nosotros, que piensen por nosotros.
Estoy cansado de que me vendan que lo he tenido todo fácil cuando no es verdad, que otros tiempos fueron peores... que las cosas son así... Las cosas NO son así, las hacemos nosotros. La sociedad es un constructo humano, ha cambiado en el pasado, y cambiará en el modelo.

Os han hecho creer que este sistema es el mejor, que es el único... gran mentira. Hubo y habrán sistemas diferentes. Los que nosotros queramos.
Ahora bien, si te sientas en tu sofá, si utilizas tus ratos de ocio para no pensar, si dejas que ellos guíen tu camino... No te quejes cuando descubras que, simplemente, no hay camino.

Manuel Belial Báez.

jueves, 26 de enero de 2012

La ley ACTA, o cómo recortar libertades mientras nos entretienen con la SOPA boba.

Ahora mismo es común hablar de la malograda (de momento) ley Sinde, de la ley SOPA, de la ley PIPA y del nuevo proyecto de ley, OPEN, que no deja de ser prácticamente lo mismo que SOPA, una ley que no tiene en cuenta el poder judicial y puede cerrar páginas sin permiso de un juez (separación de los 3 poderes, algo inédito en la democracia).
Curiosamente, nadie se está haciendo eco de la ley ACTA. Mientras que por la red vemos protestas multitudinarias contra SOPA (no contra OPEN, la nueva ley, porque mucha gente no sabe qué existe, ya que la prensa se guarda bien de informar), nadie parece estar haciendo caso a ACTA, un peligro muy real, ya que lleva allanando el camino años, escondida, agazapada entre las piernas de sus progenitores europeos y lista para acabar con la libertad en expresión.
No hablo de piratería. La piratería, como tal, no es positiva (aunque podemos entrar en un debate sobre los infladísimos precios de libros y discos en soportes digitales, que apenas conllevan gastos...), y no deja de ser ilegal, aunque pueda ser comprensible (yo tengo claro que no voy a dejar de consumir cultura por su exorbitado precio, y que si compro, el creador no se ve beneficiado porque no le llega nada).
Hablo de algo mucho más grave, un recorte de libertades. Y el verdadero objetivo, el control de la red.

En internet todos podemos opinar. Todos podemos aprender. Basta con saber buscar y aprender a pensar, a discernir lo útil de lo inútil, a separar la verdad de lo engañoso. Y eso no conviene.
La opinión ha de controlarse. Los medios sirven a un poder superior, al Gran Hermano. Ellos transmiten La Palabra del Señor, el poder.
En cambio, aquí yo puedo vertir mi opinión, buscar otras opiniones, y decidir por mí mismo. Es pronto, porque la gente aún no quiere pensar, no buscan la luz y prefieren resguardarse en la caverna de la ignorancia, que tan bien definió Platón. Sin embargo, ellos han visto el peligro.

Paso ahora de hablaros de los puntos más peligrosos de la ley ACTA, equivalente internacional a la ley SOPA, y que nadie está tratando de frenar...

Hay sanciones económicas y penales BRUTALES, por encima de la agresión, y equiparables al asesinato, incluso para casos de piratería sin ánimo de lucro.
Un comité creado al uso que decidiría en los casos, que no tendría nada que ver con el poder judicial, pero podría cerrar páginas sin derecho a réplica y sin estudio judicial.
Que sería internacional, aunque algunos países son reticentes. Esto quiere decir que el comité podría actuar impunemente en España, Brasil o cualquier país que se adhiera, y vigilar TODOS tus movimentos en la red. De hecho, la intimidad y la privacidad pasarían a estar por debajo en la escala de derechos.

¿Por qué está tardando tranto esta ley? Porque es ilegal, ni más ni menos. Se ha tenido que readaptar no menos de 10 veces porque incumplía las leyes internacionales de los derechos humanos (si, hijos míos, si), la ley de USA y la de varios países europeos, violando los derechos básicos de los ciudadanos.
De hecho, se ha reconocido públicamente que esta ley viola las leyes de la UE, pero aún así, la comisión europea ha dicho que continuará con su aprobación.

Ah! Me dejo el punto más interesante. Esta ley se contempla solo como una medida "extrajudicial", pero dotando al comité de plenos derechos ejecutivos y judiciales.
Además, se le permitirá lo que sea necesario para poder descubrir contenidos inadecuados; esto es, vigilar servicios de mensajería privada, instantánea, correos, foros, blogs... Sin que el autor de los mensajes privados sea jamás informado de que está siendo investigado.

En fin... que dios nos coja confesados. Pero seamos un poco optimistas. Que dios les coja confesados a ellos ;)

miércoles, 18 de enero de 2012

Libertad

Paseo por la calle y escucho las conversaciones ajenas. Todos los rostros parecen mostrar la misma expresión, las voces de su cabeza son filtradas a través de la gran red, la tela de araña tejida por los moradores del Olimpo.
Envidia. Consume. Sé feliz el 100% del tiempo. Trabaja. Basa tu vida en los conceptos tradicionales. No te diviertas más de la cuenta. No sientas.
"¿Viste ese lapiz de labios? El mío me gusta, pero no sé... ahora se lleva más este", le dice una chica a otra. Parece preocupada, incluso arrugas de concentración surcan su frente.
Incluso en algo tan nimio como eso, parece que han conseguido controlarnos.
No tengo nada en contra del consumo. Soy un ferviente consumista, siempre que se trate de aquello que me guste (me da igual si es ropa, discos, o comida, los bienes materiales nos hacen sentir cómodos, nos proporcionan pequeños placeres que hemos de abrazar).
Pero me molesta profundamente vivir en una sociedad en la que parece que nuestros pequeños placeres son impuestos. Somos meros productos. Receptores publicitarios, vasijas vacías que llenar con un contenido innecesario.
Si te apetece comprarte un pintalabios, adelante. No tiene nada de malo, no seamos demagogo. Es bueno gustarse a uno mismo. Pero no cambies porque la televisión te dice que el otro es mejor o más "cool".
Si me apetece comprarme un sombrero, lo haré. No lo haré porque esté de moda; no lo haré porque ya no esté de moda y quiero sentirme retro y especial. Lo haré porque me sale de las narices y porque me apetece.

Nos han robado la libertad, nos han cercenado. Somos espectros del neoliberalismo.
¡Vota! Da igual que nadie represente tus ideales, tienes que votar. Si no, no serás buen ciudadano. Si no crees en el sistema, no tienes derecho a quejarte. No tienes libertad, no deberías existir.
Ve a la moda. Si no, serás ridículo. Te considerarán un paria, un loco.
Manifiéstate, pero solo cuando te lo digan en la tele. Defiende tus derechos más absurdos: el derecho al botellón, o el derecho a tener un equipo de fútbol en primera división. Mientras, aniquilarán otros derechos más importantes, como el de reunión, la libertad de expresión...
No pienses, y NUNCA hables de política. Eres una oveja, ¿no lo comprendes? Si hablas de política, discutirás, porque eres profundamente imbécil, y no eres capaz de hablar sin ladrar, como un perro. Ellos pueden hablar, decidir tu destino, pero tú no. Tú tienes que ser un maniquí y decir que "no te interesa la política".
Habla de fútbol, del tiempo... constantemente. No pienses demasiado. Si alguien te dice algo profundo o interesante, cambia de conversación, considerále un loco, o habla de otra cosa. Critica a una tercera persona que no conoces, siempre es una gran opción.

Procura ser lo más indolente posible, deja que ellos piensen por ti, que la televisión dicte cómo has de vestir, quienes serán tus amigos, quién está loco y quién cuerdo. Oculta tus verdaderos sentimientos, no sientas nada por nadie, vive aterrado por el miedo y permítete sentir sólo cuando esa persona sea socialmente deseable.
Admira solo a personas famosas. Los que están a tu lado no pueden ser especiales, porque la gente especial sólo existe si la conoce todo el mundo. Si alguien a quién conoces provoca en ti un sentimiento cercano a la admiración, expúlsalo de tu vida, o táchalo de loco; es mucho más fácil así.
No te cuestiones las órdenes. Eres un soldado, una minúscula gota en el vasto ejército del consumo. Si te dicen que el último Audi es mejor que tu coche, cómpratelo, aunque tu coche te encante. Si te dicen que tu novia no es apta socialmente, cámbiala por otra. Cree a pies juntillas que las cosas no se pueden cambiar porque son como son, que tú no cuentas.
Puedes ir de alternativo, es otra tribu aceptada. Usa una estética parecida a los otros alternativos, con pantalones anchos, pana, y aspecto pretenciosamente intelectual. Habla mucho de arte, pero cuídate de que tus opiniones sean siempre originales y vayan contra toda corriente, así no te tomarán demasiado en serio, y tendrás tu confortable sofá en el mundo.
Ataca a los que son diferentes, desconfía de ellos y piensa que, si son diferentes, es porque son raros o tienen algún problema. No seas su amigo, no te emparejes jamás con uno de ellos, no pertenezcas a su mundo. Tú sabes qué necesitas: una posición social, un grupo de pertenencia.
Los lobos solitarios, aquellos que no nadan a favor de corriente, pero que tampoco portan estandartes contra todo lo establecido, son malos para tu vida.
Loco. Loco. Loco. Repite esa palabra si algo te hace realmente diferente. Si ríes cuando quieres, si no te importa llorar, si te sientes libre. Si no tienes un problema a la hora de acudir a alguien, de no acudir, de amar, de odiar. Si consumes cuando quieres, sin sentirte culpable por ello. Si crees que cuentas para algo. Si no te sientes un soldado de un ejército, sino un mercenario ocasional.
Llámales locos, huye de ellos. Tu libertad es una carga. Entrégala ahora, o caerás en el pozo de los olvidados.
Pero, sobre todo, no pienses y recuerda; el conocimiento te hace único, y eso hará que estés solo. Siempre es mejor ser un pelele en manos de las decisiones de los demás.

Belial Báez.

martes, 21 de diciembre de 2010

1984 a la vuelta de la esquina. Primera parte; libertad




“En una época de engaño universal, decir la verdad constituye un acto revolucionario”

"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano... incesantemente"

George Orwell, 1984.

-------------------------------------------

Vivimos en un mundo construído sobre la mentira, sobre una ilusión que flota sobre dos palabras que no tienen aplicación práctica ni sentido de ser. Estas palabras son conocidas como "Democracia" y "Libertad".

Ambas denominaciones son la luz que brilla fuera de la caverna, el mundo ideal que jamás ha sido contemplado por ser humano alguno. Resquicios de la verdad, de un mundo ideal que, por desgracia, no existe en el plano de la realidad social en el que nos encontramos.

Que nadie se engañe; tampoco existieron en el pasado, de hecho, la opresión era aún mayor.

La historia nos muestra como poco a poco, el mundo ha ido cambiando, mejorando las condiciones de vida, permitiendo que las personas vivan más años, que tengan más comodidades, pero la realidad siempre ha sido la misma ; todos vivimos por debajo de las posibilidades reales que nos brinda el mundo.

Y eso, sin hablar de los países del llamado Tercer mundo, aquellos que se considera aparte del plano de nuestra realidad, un submundo que no podemos y, sobre todo, no queremos comprender.

En un mundo lleno de tecnología, de recursos, de posibilidades, las intrincadas y retorcidas maquinaciones de los poderes fácticos nos mantienen atados mediante la poderosa herramienta de la mentira y la persuasión política.

Llegamos a ver como normal aquello que debería constituir la excepción ;robo a gran escala, estafas, bancos ganando más dinero que nunca en la crisis, especuladores que juegan con las deudas de los estados, países que dicen que hay que matar a quienes descubren la verdad y los tachan de espías...

Y así, lo aceptamos con una resignación silenciosa, enfermamos de "estrés" y "ansiedad", temerosos de que el mundo pueda arrebatarnos todo aquello por lo que luchamos, y dejamos que manejen los hilos como maestros titiriteros, mientras desvían nuestra atención con el deporte (loable cuando no encierra intenciones de distracción), espectáculos vacíos, películas que casi nunca contienen un mensaje o un guión original, series insulsas, reality shows que nos muestran seres esperpénticos de los que reírnos, y telediarios que nos muestran el mundo que pretenden que veamos.

En su momento, mucha gente creyó que la televisión podría constituir la salvación del ser humano, su escape de la caverna y la llegada de la luz, de la auténtica libertad, esa que se nos veta, la libertad de elegir quienes somos, de pensar por nosotros mismos (aunque siempre tendremos influencia externa, es inevitable) y no de pensar aquello que quieren que pensemos, de alzar la voz y protestar sabiendo que es nuestro derecho.

Sin embargo, la implantación de las multinacionales en la prensa y la televisión acabó con esa esperanza. La libertad volvió a ser una ilusión al alcance de unos pocos que eran aplastados por el sistema, aquellos que se sentían solitarios vagaban por la noche aferrados a una botella de alcohol, un cigarrillo, y la seguridad de que nunca verían un mundo diferente a aquél que habían conocido.

Hoy, todos lo sabemos, la información en la televisión está completamente dirigida y, lo peor, es que muchos la creen, al igual que muchos creen en los dogmas de las diferentes iglesias, constituidos asimismo para aniquilar la libertad y cualquier posible heterogeneidad de pensamiento.

Contemplemos ahora la nueva herramienta de comunicación, Internet, llena de "paja", de información errónea, pero también de buenas intenciones, de información que una menta despierta puede investigar por su cuenta. Esa enorme red de conocimiento y relaciones sociales que nos pone la libertad al alcance de la mano.

Internet también ha caído parcialmente sobre su control, pero la paradoja es que ese control lo hemos cedido todos voluntariamente.

Las redes sociales no se usan para conocer a los demás, para vivir experiencias con los otros, sino para colgar fotos del botellón, o de pesonas que contemplan la cámara con una absurda ansia sexual que bien podrían colmar en el mundo real. Hay cabida para el humor, pero la mayor parte de las veces es un humor que recurre a los tópicos ya establecidos, que se burla de personas que el sistema nos hace ver como "frikis" porque les interesa apartarlos y hacernos ver que no son más que balas perdidas, errores de la naturaleza que deben ser erradicados socialmente hablando (por frikis entiendo eso que nos venden como frikis, los que leen mucho, los que gustan del cine, de la ciencia, de la historia... el otro concepto hoy en día es denominado "nerd", y son más bien bufones del sistema).

La mayor parte de las páginas son intrascendentales, pero contemplamos asustados como otras, bien elaboradas, en las que podemos disfrutar de información, en las que podemos crecer como personas, aún cuando no estemos de acuerdo con lo que dicen (pensar consiste en apreciar incluso aquello con lo que no estamos de acuerdo, mientras esté bien razonado) son ninguneadas por ese fenómeno absurdo llamado "troll", personajes que solo usan la red para molestar y demostrarnos a todos su patetismo y su ignorancia. Podemos ver también como esas páginas no pasan de las 200 visitas, mientras que otras, que muestran videos de gente tirándose en plancha al agua, niños mordiéndose entre si, o chavales pegando palizas y grabándolo con el móvil, tienen millones de visitas.

Y es que, ahora nos han brindado la libertad y la hemos rechazado. La sangre rebosa del cáliz y cae al suelo sin que nadie la recoja. Millones y millones de seres humanos viven el día a día sin elegir; tal vez no puedan, tal vez no todos hemos tenido las mismas oportunidades, tal vez aquellos que han elegido la libertad viven en un vacío, sabiendo que se pierden todo un mundo de mentiras y de falsedades, donde la libertad es una quimera, pero el ocio barato, los shows televisimos anodinos, y la locura colectiva flotan en el aire.

¿Es posible que el ser humano rechace la libertad? ¿Es posible que nuestra vida tenga que discurrir en la caverna, sin contemplar nunca la luz?

Y no os creáis que ellos son libres. Aquellos que han hecho de su vida un atentado contra la libertad, aquellos que solo viven para amasar fortuna, que poseen el conocimiento y lo han alterado, que han fabricado el muro de mentiras, no son libres; son esclavos de su propia avaricia, y al creerse sus mentiras, renuncian a la libertad.

Manuel "Belial" Báez, Salamanca.